Llevas días con una tensión que no terminas de explicar. El corazón se acelera sin previo aviso, no paras de darle vueltas a la cabeza y, sin embargo, no encuentras una razón concreta a la que echarle la culpa. ¿Te ha ocurrido alguna vez? Si tu respuesta es afirmativa, desde TeaR Gabinete de Psicología te lo podemos confirmar: tu cerebro tiene mucho que decir al respecto. Para saber exactamente qué te está pasando, además de pedir una cita con nuestros psicólogos de Vigo, Ourense o Pontevedra, puedes continuar leyendo este artículo.
La ansiedad no siempre tiene una causa obvia
La ansiedad no necesita un detonante visible para aparecer. En muchos adultos, se instala de forma gradual como resultado de una combinación de factores: la genética, la historia personal, el nivel de estrés acumulado y la propia biología cerebral. Según diversas investigaciones en neurociencia, entre el 30% y el 50% del riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad tiene un componente hereditario. Esto significa que, en algunos casos, el sistema nervioso simplemente está más predispuesto a reaccionar con intensidad ante situaciones que, para otros, pasan desapercibidas.
¿Qué ocurre exactamente dentro de tu cerebro?
Cuando sientes ansiedad sin motivo aparente, la estructura que más trabaja es la amígdala: la zona del cerebro encargada de detectar el peligro. En condiciones normales, lanza una señal de alarma ante una amenaza real. El problema surge cuando esa alarma se activa de forma repetida sin que haya un peligro real, y el cerebro entra en un estado de vigilancia constante del que le cuesta salir.
A esto se suma el papel del córtex prefrontal, que es la parte encargada de razonar y regular esas respuestas de alarma. Cuando ambas áreas no se coordinan bien, el resultado es esa sensación de angustia difusa que tanto te cuesta nombrar y con la que, por supuesto, te podemos ayudar en nuestros gabinetes de psicología en Vigo, Ourense o Pontevedra.
Factores que alimentan esa sensación
Más allá de la biología, hay circunstancias del día a día que contribuyen a mantener la ansiedad en adultos activa sin que lo notemos, como las que indican a continuación nuestros psicólogos en Vigo, Ourense y Pontevedra:
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El estrés crónico y la sobrecarga mental, aunque sean de baja intensidad
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Un nivel alto de autoexigencia o perfeccionismo
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Experiencias difíciles del pasado que el cerebro no ha procesado del todo
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La falta de herramientas para gestionar las emociones en el momento en que aparecen
En TeaR, gabinete de psicología en Vigo, Ourense y Pontevedra, te ayudamos con esa ansiedad que parece no tener motivo
Muchas personas tardan en identificar lo que les pasa precisamente porque esperan tener una razón clara. Pero la ansiedad generalizada no siempre avisa así. Se manifiesta en el cuerpo —tensión muscular, insomnio, palpitaciones— y en los pensamientos —rumiación, anticipación negativa, dificultad para concentrarse— de un modo que puede confundirse fácilmente con el cansancio o con "ser una persona nerviosa".
Por lo tanto, es importante entender qué te puede estar pasando. Y el primer paso ya lo has dado: estás en este artículo. Ahora solo queda que llames a nuestras psicólogas y psicólogos en Vigo, Ourense y Pontevedra para que podamos ayudarte en función de tu propio caso de ansiedad.