No tienes que buscarle muchas explicaciones porque es una realidad comprobada científicamente: nuestro organismo y nuestras emociones tienen una conexión directa. Así que, efectivamente, no debe extrañarte que te digamos que la ansiedad afecta (y mucho más de lo que parece) a la salud física. Ya sea por somatización, por tensión muscular o por otras derivadas, entender cómo este trastorno puede hasta cambiar los procesos digestivos es esencial para mantener controlados los niveles de ansiedad y los propios procesos mentales. ¿Sufres de ansiedad y este tema te preocupa? Pues ya has hecho una parte de lo más difícil: buscar soluciones de la mano de nuestros psicólogos en Vigo, Pontevedra y Ourense.
La respuesta de alarma y la liberación de cortisol
Cuando la preocupación se instala en tu rutina, el cerebro activa un mecanismo de supervivencia que libera adrenalina y cortisol sin descanso. Esta "alerta" constante, entre otras cosas, prepara a tus músculos para una lucha que nunca llega, lo que acaba agotando tus reservas de energía. Ese agotamiento físico que notas no es irracional: es tu biología reaccionando ante una amenaza invisible que no te permite desconectar ni un segundo.
El impacto en el sistema digestivo y las defensas
En TeaR Gabinete de Psicología, psicólogos en Vigo, Pontevedra y Ourense, ya hemos perdido la cuenta de las veces que hemos aclarado que sí existe una relación directa entre tu estado de ánimo y cómo te sienta la comida. Y es que la ansiedad prolongada suele derivar en molestias abdominales, acidez o cambios repentinos en el tránsito intestinal que no parecen tener una explicación médica clara. Además, mantener el cuerpo en este estado de tensión debilita tu sistema inmunitario.
Por otro lado, no olvides que el exceso de cortisol hace que tus defensas bajen la guardia, facilitando que encadenes catarros o que sientas una fatiga intensa que no desaparece, aunque descanses todo el fin de semana.
Tensión muscular, cefaleas y problemas de sueño
Tu musculatura es, muchas veces, el mapa de tus preocupaciones. La mandíbula apretada al despertar o ese dolor persistente en los hombros son señales de que tu cuerpo no sabe cómo soltar la carga emocional. La consecuencia de ello es que no alcances las fases de sueño profundo, provocando que te despiertes cansado y con una irritabilidad creciente. Es un círculo vicioso: a menos descanso, menor es tu capacidad para gestionar el estrés, lo que acaba afectando a tu salud general y a tu vitalidad.
Habla con nuestros psicólogos de Ourense, Vigo y Pontevedra sobre tus hábitos
A veces, para intentar silenciar ese ruido interno, se recurre a hábitos que terminan pasando factura al corazón: aumento del consumo de tabaco, atracones por hambre emocional o el sedentarismo frente a las pantallas son intentos desesperados de tu mente por encontrar un alivio inmediato. Y no hace falta que vengamos desde nuestros gabinetes de psicología en Vigo, Pontevedra y Ourense de TeaR a decirte que estos hábitos son muy nocivos para el corazón o la tensión arterial.
Pide cita en uno de nuestros tres gabinetes de psicología
Si la ansiedad ya le pasa factura a tu salud física, ¡busca soluciones! La más sencilla ya está a tu disposición: llámanos y pide una cita con uno de nuestros psicólogos en Vigo, Ourense o Pontevedra.