El corazón se acelera de golpe. La respiración se corta. Una sensación de peligro inminente lo invade todo, aunque no haya ninguna amenaza real a la vista. Si has vivido algo así, probablemente ya sepas que es una experiencia muy intensa y, sobre todo, muy desconcertante. ¿Pero por qué ocurre exactamente? ¿Qué nos quieren decir esos ataques de pánico? Ambas preguntas son muy interesantes y para ellas tienen respuesta nuestros psicólogos de Vigo, Ourense y Pontevedra.
¿A qué nos referimos exactamente con un ataque de pánico?
Pongamos nombre y definamos el problema: un ataque de pánico es un episodio de miedo intenso y repentino que provoca una serie de reacciones físicas y emocionales muy fuertes, sin que exista una causa externa que las justifique. Suele durar entre 10 y 20 minutos, aunque en ese tiempo la sensación puede ser absolutamente abrumadora.
Entre los síntomas más frecuentes están la taquicardia, la sensación de ahogo, los temblores, el mareo, la sudoración y, muy a menudo, el miedo a estar sufriendo algo grave —como un infarto— o a perder el control. Esa interpretación catastrófica de las sensaciones físicas es, de hecho, una de las características centrales de la crisis.
¿Qué ocurre dentro del cuerpo para que se produzca un ataque de pánico?
Si le pides ayuda a nuestros psicólogos de Vigo, Ourense o Pontevedra por este problema, no tardarás en familiarizarte con la amígdala. Es la estructura del cerebro que actúa como sistema de alarma ante las amenazas. En personas que experimentan crisis de pánico, la amígdala puede activarse de forma desproporcionada y disparar una respuesta de emergencia del sistema nervioso autónomo: el cuerpo se prepara para huir o luchar, aunque no haya nada de lo que huir ni nada contra lo que luchar.
¿Por qué algunos lo viven y otros no?
No hay una causa única. Intervienen factores genéticos, experiencias pasadas, niveles de estrés sostenido, rasgos de personalidad como la sensibilidad a la ansiedad y, en algunos casos, sucesos vitales significativos —pérdidas, cambios importantes, situaciones de mucha presión—. En muchas personas, el trastorno de pánico se desarrolla gradualmente, y la primera crisis puede parecer llegada de la nada.
Lo que sí está claro es que padecer ataques de pánico no significa estar "loco" ni tener una enfermedad grave, aunque eso no te exime de pedir ayuda profesional para tenerlo todo controlado.
¿En qué momento tiene sentido que pidas ayuda psicológica en Vigo, Ourense o Pontevedra?
Si has tenido un ataque de pánico o si convives con el miedo constante a que vuelva a ocurrir, pues ya tienes encima de la mesa dos poderosas razones para pedirnos ayuda.
No esperes a que la situación se complique más: en TeaR contamos con las mejores herramientas en nuestros gabinetes de psicología de Vigo, Ourense y Pontevedra para analizar tu caso concreto y ayudarte a superar tus ataques de pánico. ¡Pide ya tu cita!