¿Sabías que la ansiedad en la madurez rara vez surge por un solo evento aislado? Suele ser el resultado de una suma de factores que han ido llenando el vaso poco a poco. En TeaR Gabinete de Psicología, tu consulta de psicología en Vigo, Ourense y Pontevedra, ayudamos a muchos pacientes adultos que, a pesar de que parecen ser estables mentalmente, comienzan a experimentar un malestar que no logran explicar. Identificar de dónde viene esa tensión es fundamental para ponerle nombre a lo que te sucede. Y estos suelen ser los 5 principales motivos por los que puedes pedirnos ayuda.
Sobrecarga y estrés mantenido en el tiempo
No se trata solo de tener mucho trabajo un par de semanas. Nuestros psicólogos en Vigo, Ourense y Pontevedra hablan de ese estado de alerta permanente por la conciliación familiar, las facturas, el cuidado de hijos o de padres mayores. Cuando el cuerpo no encuentra momentos de recuperación real, el sistema nervioso se agota y aparece la irritabilidad o el miedo constante a no llegar a todo.
Sucesos traumáticos o pérdidas significativas
A veces, la ansiedad es una respuesta a destiempo de un duelo que no se cerró bien, un accidente o una enfermedad propia o de alguien cercano. Estos eventos rompen la sensación de seguridad y te pueden dejar en un estado de hipervigilancia, como si siempre estuvieras esperando a que pase algo malo otra vez.
La carga genética y los patrones familiares
Como psicólogos en Vigo, Ourense y Pontevedra somos conscientes de que existe una vulnerabilidad biológica que nos hace más propensos a la ansiedad si tenemos familiares directos que también la sufren. A esto se le suma el aprendizaje: si creciste viendo formas de afrontar la vida basadas en el miedo o la preocupación, es probable que repliques esos esquemas en tu madurez.
Autoexigencia y necesidad de control
El perfeccionismo extremo es una fuente inagotable de tensión interna. Si sientes que nunca es suficiente, que no puedes cometer errores o que necesitas tener cada detalle bajo control, tu mente vive bajo una presión constante que tarde o temprano deriva en síntomas ansiosos.
Entorno social y hábitos de vida
La soledad, la incertidumbre laboral o la falta de una red de apoyo sólida alimentan la inseguridad. Si además le sumamos la falta de sueño, el sedentarismo o el uso excesivo de pantallas, el cerebro pierde su capacidad para regular las emociones de forma natural.
¿Qué hacer ante la aparición de estos problemas en tu vida?
La ansiedad no se cura por arte de magia. Necesitas la ayuda de un psicólogo que te enseñe a tratar con esas emociones y, sobre todo, que te diga cómo afrontarlas.
Por eso mismo, si crees tener problemas de ansiedad, aunque ya seas un adulto que crea tener todo bajo control, pídenos ayuda: en TeaR contamos con un equipo de psicólogos en Vigo, Ourense y Pontevedra que te ayudarán a cuidar la mente como mereces.